12 de diciembre de 2012

Cada vez que hablamos me pregunto
Por qué mis pies no entran en tus zapatos...
Por qué tu cuerpo no entra en mi ropa...
Me rindo una vez mas a esto a que yo quiero intentar que se llame amor.
Me resigno.
Me resigno porque busco lo sincero en vos para mi, y no lo encuentro por el simple hecho de que no existe.
Me propongo no demostrar mis sentimientos, si total no vale la pena querer, extrañar, proyectar, sentir.
No quiero recordarte más, pero al recordar que quiero olvidarte te recuerdo.
Odio tu sombra que todavía habita, que todavía vive.
Te odio por quererte.
Te odio por venir y haberte ido.


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