26 de septiembre de 2011


Queria escapar de mi mundo real, y soñé refugiarme en un mundo perfecto, en mi mundo perfecto. Soñé para mi. Luego me di cuenta que la vida me golpeaba para hacerme alguien y para hacer un mundo mejor. Aprendí que los sueños para la propia satisfacción no se hacen realidad, porque son sueños egoistas.

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